Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, a Él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.
Efesios 3:20-21
Notas
Con demasiada frecuencia, el versículo 20 se ha interpretado en términos de providencia terrenal y temporal. El versículo pasa a justificar el beneficio material en lugar de servir como una reflexión sobre la maravilla y el poder asombroso de Dios: Aquel que nos sacó del abismo de la destrucción, nos coronó con oro incorruptible y nos hizo herederos de un reino que jamás perecerá. Y, sin embargo, limitamos a Dios al anteponer nuestras necesidades humanas a Su verdadero propósito.
Como comunidad de creyentes redimidos, somos un testimonio eterno de la gracia inmensa y maravillosa de Dios. Para quienes no asisten a la iglesia, esto les recuerda el propósito y la importancia de la comunidad eclesial; les recuerda que, aunque existen el dolor, las heridas y la decepción, estamos llamados a unirnos a otros creyentes para elevar alabanzas eternas a nuestro bendito Salvador. En cuanto a la iglesia, el enfoque no reside en la asistencia semanal, el poder político, el lucro económico ni en construir una vida de comodidad y bienestar. El llamado de la iglesia es glorificar el nombre del Señor mediante la alabanza. Su misión consiste en vivir sin corromperse por el mundo, proclamar el Evangelio a nivel mundial y atender las necesidades y el sufrimiento de los pobres y oprimidos.
Sin embargo, a veces nuestras oraciones no reciben respuesta o se resuelven de maneras que no esperábamos. Debemos recordar que Dios responde a nuestras oraciones cuando pedimos algo conforme a su voluntad (1 Juan 5:14-15). Su propósito no es enriquecernos materialmente ni darnos fama, sino hacernos a cada uno de nosotros más semejantes a Cristo. Pensar en los demás, preocuparse por los pobres y tener una actitud de servicio —en lugar de actuar como alguien que busca obtener algún beneficio— son formas en las que debemos acercarnos a Dios en oración.
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.
Romanos 8:28
El final del tercer capítulo de Efesios es una doxología, una expresión de alabanza a Dios por parte de Pablo que celebra tanto el poder imponente del Todopoderoso como la reverencia debida a sus profundos misterios. Esta alabanza reconoce el don de la salvación ofrecido tanto a judíos como a gentiles, plasmado en el misterio del propósito de la iglesia.
Alabado sea el Dios que reúne a los divididos para formar un todo nuevo, que conoce los misterios de este mundo antes de su existencia y mucho después de su fin, que gobierna y controla el universo y, aun así, se preocupa cuando cae un gorrión. Nuestras peticiones a Dios deben trascender lo material y lo temporal. Debemos mirar más allá del presente y centrarnos en lo eterno, pidiendo más de lo que jamás podríamos imaginar. Sabemos que nuestro destino no está en la muerte, sino en la redención, y que tenemos un lugar en el reino celestial. «Que así sea».
Verso de Memoria

Henry Fuseli. Con la ayuda de Eribea, Hermes se lleva a Ares, exhausto, lejos de los hijos de Aloeo mientras estos duermen (anverso); boceto de uno de los hijos de Aloeo dormidos (reverso), 1819. The Art Institute of Chicago
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Invitación a la oración

preguntas de aplicación
- Are you praying in a way that you feel comfortable with your own strength and capability to solve the struggle? In what ways can you expand your prayer life to invite what God can do, which is immeasurably more than any person can accomplish?
- Are there areas of your life where you have unconsciously limited what you believe God is capable of doing? What is something that you know seems impossible, but that you can present to God who can do immeasurably more than all you could ask or imagine?
- Are you relying too much on yourself or others to achieve your purpose in life? If so, how can you begin to pivot your trust away from yourself or mankind to the Lord?
- When fear, doubt, or exhaustion creeps into your life, do you get caught up in emotions, or do you remember that all things are in His power? What changes in your life could help develop the perspective that God is sovereign and will never abandon you?
- When God accomplishes things in His power, even when they are different from what you planned, are you accepting His sovereignty, or are you still trying to hold on to control? How can you let go of control and learn to release your struggles to the Lord?





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